
Si desea hacer una parada en un café bello y con encanto le recomiendo A Brasileira, que más que un Café se ha convertido en todo un símbolos de la ciudad de Lisboa.
Y sin duda tiene su encanto, la decoración exquisita en su interior, su terraza con la estatua del poeta Fernando Pessoa, uno de los tantos que frecuentaban este lugar en sus inicios, periodistas, escritores e intelectuales de la época.
Sus paredes parecen guardar el recuerdo de esas visitas, de las conversaciones y todo se convierte en uno sólo un café muy especial.
Claro que tanta belleza en la decoración y tanta nostalgia se deja notar en los precios, tanto de sus cafés como de sus pasteles y otras bebidas.
A Brasileira fue fundado en 1905 y desde entonces ha ido ganando popularidad hasta convertirse hoy, como se ha nombrado, en un símbolo de la ciudad, en toda una institución, un atractivo turístico más visitado por los propios lisboetas pero sobre todo por turistas.
De hecho es difícil encontrar A Basileira con espacio libre. Eso sí, si consiguen una mesa les recomiendo que dejen pasar el tiempo disfrutando de este emblemático café con todos sus sentidos.

Su ubicación en la Rua Garrett, 120-122. Barrio del Chiado.
Fotografías vía Flickr




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